10 razones para apoyar iniciativas de crowdfunding

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“¿Crowd qué?” El término aún no es muy conocido en España pese a que el número de plataformas basadas en el micromecenazgo crece – Libros.com puso en marcha su iniciativa de crowdfunding para financiar la edición de libros esta semana. Posibilitará la salida del nuevo libro de Lorenzo Silva-. El crowdfunding o financiación en masa tiene como objetivo principal encontrar el dinero necesario para sacar adelante cualquier proyecto creativo a través de Internet. Su base es simple: pone en contacto a creadores y mecenas; Todo, en un plazo de tiempo determinado. A continuación, diez razones para apoyar este tipo de iniciativas.

1. Sería imposible de otra manera. Las iniciativas basadas en crowdfunding permiten el desarrollo de proyectos que serían inconcebibles para personas o grupos empresariales dedicados a aportar financiación. Por ejemplo, un músico que no es muy conocido aún rara vez recibiría, por ejemplo, 6.000€ para grabar un disco de música que por otra parte solo recibirá un pequeño grupo de personas.

2. Es un pequeño gesto que hace mucho. El principio sobre el que radica el crowdfunding o micromecenazgo es reunir una cuantía económica para afrontar la realización de un proceso. Si fuera solo una persona la que tuviera que aportar ese dinero hablaríamos de un hecho casi imposible de conseguir; en cambio, con esta filosofía de financiación, gracias a pequeñas donaciones es posible conseguir una suma de dinero elevada.

3. Te conviertes en un mecenas en el siglo XXI. Aunque el término mecenas se asocie a la edad Media hoy está a la orden del día. Tu aportación a una iniciativa de crowdfunding, aun siendo pequeña, posibilita que un proyecto alcance la financiación necesaria para que sea real.

4. Adquieres un producto exclusivo. Otro de los puntos fuertes del crowdfunding es que, conseguida la financiación necesaria, la persona que contribuyó al proyecto obtiene junto al resto de mecenas un producto que suele tener una tirada limitada. Exclusividad.

5. Creas comunidad entorno a un proyecto. Que un proyecto obtenga pequeñas aportaciones confluye en la creación de un grupo de personas con intereses similares que, con toda seguridad, apoyarán causas similares.

6. Un pago seguro (y con el tiempo). Lo habitual es que la aportación a la iniciativa de crowdfunding se haga a través de tarjeta de crédito/débito o mediante PayPal (uno de los sistemas de pago por Internet más seguros). Además la aportación que realizas no se retira de tu cuenta en el momento. Nada de eso. Solo se hace efectiva cuando se ha alcanzado el total necesario para la financiación del proyecto. Recuerda, nunca antes.

7. Tú mismo puedes darlo a conocer. Una iniciativa de crowdfunding no requiere de grandes cantidades de dinero en publicidad (online/ offline) para que salga adelante. Tú mismo puedes hacer mucho por que un proyecto que te interesa salga adelante: solo con conseguir que tu círculo más cercano se sume al proyecto ya habrás hecho bastante para que se dé a conocer.

8. Posibilitas proyectos repletos de genialidad. Álvaro Neil es una de tantas personas que ha apostado por el micromecenazgo. Lleva más de diez años recorriendo el mundo en bicicleta con el siguiente lema:  Millas de sonrisas alrededor del mundo). Espectáculos de clown, malabares y magia para los más desfavorecidos.

9. Adiós, intermediario. Las iniciativas de crowdfunding posibilitan el contacto casi directo entre creador y los posibles mecenas. El único intermediario es la persona o empresa que ofrece la plataforma y que recibe un porcentaje mínimo de la cantidad a recaudar. En algunos casos ni siquiera existe: el autor opta por el “yo me lo guiso, yo me lo como”.

10.  Financiación para época de crisis. Un NO más grande que una catedral es la respuesta que obtendrían hoy muchos creadores si presentara su proyecto ante una entidad bancaria para obtener financiación. Vamos, que no soltarían un euro con la excusa de “estamos en crisis”. Con el crowdfunding evita este mal trago y consigue que su proyecto sea real.

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