Hoy cumple años George R.R. Martin, el autor de la saga Canción de hielo y fuego. Nació el 20 de septiembre de 1948 en Bayonne, una ciudad situada en el condado de Hudson, Nueva Jersey, Estados Unidos. Escritor y guionista estadounidense de literatura fantástica, ciencia ficción y terror, la saga ya mencionada lo llevó al estrellato. También colabora en la adaptación de la misma en la serie Juego de tronos (HBO). Te contamos algunos aspectos de su vida que tal vez desconozcas.
La tortuga
Uno de las prendas de la indumentaria de este escritor suele ser una gorra con una tortuga. Cuando era pequeño, al vivir en casas del Estado para personas de bajos ingresos, tenía totalmente prohibido convivir con mascotas como perros y gatos. La única opción eran las tortugas. Tuvo media docena. A ellas dedicó su primer cuento de fantasía en el que estos animales eran reyes y caballeros.
Guionista noventero
La dedicación de Martin a la escritura, tal y como la conocemos ahora, no siempre fue así. En los noventa, el escritor se ganaba la vida como como guionista en Holywood de series como The Twilight Zone y La bella y la bestia.
Anticuado, tecnológicamente hablando
Una de las principales rarezas de este escritor es el sistema informático y la máquina que utiliza para teclear sus historias. A finales de los ochenta, dice, encontró un ordenador con sistema DOS y procesador de textos Word 4.0. Continúa utilizándolos.
Influencia mundial
El escritor se ha convertido en uno de los hombres más influyentes del mundo. Al menos eso publicó la revista Time en 2011. Canción de hielo y fuego y su posterior adaptación a la pequeña pantalla han sido dos de los motivos que han hecho que este autor esté en boca de todos como ocurrió ya con Tolkien, del que consideran que es heredero por el reflejo de un mundo medieval; eso sí, el suyo con sexo y violencia.
Pobreza infantil
Martin goza ahora de éxito, pero no siempre fue así. El nació en una pequeña ciudad de Estados Unidos donde no fue un niño que recibió todos los caprichos. Para nada. Su mundo no iba más allá de cinco calles. Si quería ver algo más tenía que dar rienda suelta a su imaginación. La necesidad de crear nuevos mundos para evadirse de la realidad entrenó bien su imaginario como escritor.
El comienzo de Juego de Tronos está en una ventana
Como hemos dicho, el mundo de Martin era limitado desde su infancia. Cualquiera que lea sus libros creerá que es un hombre que vagado desde pequeño por buena parte del mundo. Nada de eso. Con poca edad, comenzó a mirar desde la ventana de su habitación desde la cual podía ver barcos de todo el mundo llegar a los puertos de Nueva York. Gracias a una enciclopedia de banderas, averiguaba de dónde venían las naves y así se imaginaba el mundo. ¿Te suena?
Tolkien, empalagoso
Normalmente, y aquí lo hemos hecho usando palabras ya dichas, a George R.R. Martin se le compara continuamente con Tolkien. Él intenta ser correcto, no decir del todo lo que piensa sobre este autor. Aún así, considera que El señor de los anillos no es más que un cuento empalagoso para niños.

