No resultará objeto de crítica, o no debiera, afirmar que Edgar Allan Poe es uno de los maestros del terror escrito, tampoco lo resultará si fuera calificado como “el maestro” de este género. Su prolífica obra influyó en autores de un prestigio más que notable: Jorge Luis Borges, Charles Baudelaire, William Faulkner,Julio Cortázar, Franz Kafka o Clemente Palma. Esto también ha ocurrido con otros escritores, pero no siempre influyendo en autorías tan diferentes y dispares. Innegable y conocido es su talento en la escritura; como todas las vidas, la suya, la de Poe, guarda algunos aspectos no tan conocidos.
Estadounidense. Sí, estadounidense
Uno de los errores habituales cuando se habla de Edgar Allan Poe es atribuirle una nacionalidad distinta a la verdadera: escuchar que es británico, cuando no es cierto. El hombre que se encargó de renovar la novela gótica nació al otro lado del charco, concretamente en Boston, Estados Unidos, un 19 de enero de 1809.
Una adopción no oficial
Los padres del bautizado como Edgar Poe murieron cuando él era aún un niño. Un matrimonio adinerado del estado de Richmond, Virginia, se hizo cargo del menor: fue entonces cuando añadieron Allan a su nombre. Lo que resulta curioso en este apartado de la vida de Poe es que esta pareja nunca regularizó la adopción.
Casado con la juventud
1835. Edgar Allan Poe contrae matrimonio en la ciudad de Baltimore. La afortunada fue su prima Virgina Clemm. La joven, y nunca mejor dicho, tenía trece años. Un 17 de octubre, pero pasados ya catorce años, contrae matrimonio otra vez. Era el turno del amor de su juventud: Sarah Elmira Royster.
Letras, pero también deporte
La maestría de Poe a la hora de juntar letras es algo incuestionable. Menos conocido es su talento con el deporte, y menos lo son sus épicas en la natación. Uno de los héroes del escritor era Lord Byron. Este había nadado ocho kilómetros y Poe decidió que era buena idea imitarlo en su hazaña. Nadó la misma distancia en el río James. Luego, claro, le tocó buscar testigos de su travesía y que atestiguaran por escrito el nado del escritor.
Vida militar al desnudo
El paso militar de Edgar Allan Poe por la conocida academia de West Point no fue uno más en la historia de este centro. Año 1831. Las instrucciones para el desfile eran más que claras: cinturón blanco y guantes. Lo tomó al pie de la letra: apareció en el desfile solo con esas prendas. Claro, fue expulsado

No me imagino a Poe como un rebelde para presentarse en pelota picada para un desfile XD
Solo hay que echarle un extra de imaginación