El dato es llamativo y muestra una necesidad que las editoriales no están cubriendo. Estados Unidos aumentó en 2011 un 333 por ciento las ventas de libros electrónicos a otros países con respecto al año anterior. Esto se traduce en unas ganancias de 21, 5 millones de US$, mientras que en 2010 fueron de 4,1.
Los datos, extraídos del informe que publicó el pasado 18 de mayo la Asociación de Editores Estadounidenses (AAP, por sus siglas en inglés) sobre la venta de libros electrónicos desde Estados Unidos a otros países, demuestran un fuerte crecimiento y la falta de actividad en editoriales de otros países por dar buena oferta de libros electrónicos.
Otra conclusión interesante es que esa falta de oferta provoca que muchos lectores estén leyendo actualmente en una lengua diferente a su propio idioma. Los compañeros de Leer en Pantalla ejemplificaban muy bien esta situación: “Es irónico que un lector en México tenga que leer, por ejemplo, La silla del águila de Carlos Fuentes en inglés, porque no existe ese título en formato electrónico en español”.
Lo expuesto nos recuerda, en el caso de España, que las editoriales del país tienen que ponerse las pilas, máxime, como bien comentaba el escritor Juan Gómez-Jurado en una entrevista en Libros.com, cuando ”están empezando a escuchar ahora [a los lectores], con un par de años de retraso”. Otra cuestión relacionada es la que ya planteaba Arantxa Mellado, de Actualidad Editorial, la semana pasada: “De nada sirven un buen parque de dispositivos y una demanda tecnológica satisfecha sin contenidos para nutrir las expectativas de los lectores”. Pues eso.
Vía: Digital Book World


