“En su escapada de 326 kilómetros, el francés pedaleó durante catorce horas y por el camino se topó con cinco monstruos que entonces nadie conocía: Peyresourde, Aspin, Tourmalet, Soulor y Aubisque. Lapize excavó la ruta de los mitos a golpe de dolor. Llegó a la cumbre del Aubisque, tiró al suelo la bicicleta, se dirigió hacia uno de los organizadores del Tour y, cuando sus pulmones reunieron un poco de aire, cinceló la primera sentencia en las tablas del ciclismo: «¡Asesinos!»”.
Este brutal párrafo pertenece a Plomo en los bolsillos, de Ander Izagirre, un libro que recorre “malandanzas, fanfarronadas, traiciones, alegrías, hazañas y sorpresas del Tour de Francia”. Para el autor, la magia del ciclismo nace siempre de ese misterio que existe más allá de la frontera del sufrimiento, y el sufrimiento que impone el Tour es de plomo, como lo es el empeño de los ciclistas.
En total, dieciséis capítulos que muestran la cara B del Tour de Francia: “historias trágicas como las últimas 40 pedaladas de Tom Simpson antes de morir en el Mont Ventoux, o divertidas como la de Vicente Blanco, un cojo bilbaíno que se dopaba con bacalao”, apuntan desde la editorial. En este título también hay espacio para la épica, como los duelos entre Coppi y Bartali, Anquetil y Poulidor, Kübler y Koblet, Merckx y Ocaña, y las hazañas de Induráin, Hinault o Amstrong.
Izaguirre recuerda además a los menos visibles, a los que no aparecieron en los primeros puestos de la clasficación como el argelino Zaaf, que a las puertas de ser el primer africano en ganar una etapa del Tour se emborrachó y cayó mareado.
Sobre el autor
Ander Izaguirre es periodista autónomo especializado en viajes y temas internacionales. Se bajó de la bici cuando una señora, al verle pasar solitario y descangallado en una etapa, le dijo a su hijo: «Si vas a andar como éste, tú mejor ni salgas». Entonces empezó a escribir a pedales y sus últimos trabajos, muchos de los cuales han sido premiados (Premio Manos Unidas, Premio Marca…), son muestras del «periodismo con botas» que practica y de su forma deliciosamente sencilla de contar grandes historias..
