A pesar de que la novela me gustó mucho, curiosamente es la única que he leído de este autor. La acción se desarrolla de manera lineal y lo más chocante es que no está dividida en capítulos, sino en diferentes escenas que hacen que poco a poco avance la historia. Pepe Carvalho, el atípico investigador privado, se sumerge en los mundos barriobajeros de Bangkok para encontrar a una antigua amiga.
Lo más destacado para mí fue, por una parte, el estilo y el dominio del lenguaje. No es fácil usar las palabras tan bien como el escritor catalán. Asimismo, recuerdo que en la novela encontré uno de los mejores monólogos interiores que he leído. Por otro lado, Vázquez Montalbán subvierte a su antojo muchos elementos del género negro, lo cual hace que te plantees hasta qué punto estás leyendo una novela de este tipo o un fragmento en la vida de un fracasado. Por suerte, en los momentos clave el autor recupera los elementos propios del género y espera a que leas hasta la última línea para resolver el caso.
Alfonso Villar
