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Gisela Vaquero

Fragmento #1

Jane H. estaba esperando en las afueras de la casa de Anna Renina a las 5 de la madrugada para poder entrar a escondidas. Por algún motivo, los guardias todavía se encontraban vigilando la casa como si se estuvieran resguardando aquella mujer que quería mejorar la situación del país, aunque Renina se encontraba muerta y los soldados ocultaban el motivo por lo que Renina había sido asesinada. Era precisamente lo que Jane quería encontrar y eso la fascinaba.

Fragmento #2

Durante la noche anterior había estado buscando la información por internet que le había servido para plantear los primeros inicios de su investigación. Le parecía un típico caso, como los muchos que había escuchado durante los últimos meses, la historia de una activista cualquiera que había sido asesinada porque a un grupo de hombres de alto poder adquisitivo no les encajaba económicamente lo que la activista estaba consiguiendo y les parecía bien contratar a un par de desconocidos para que entraran a su casa y le dispararan cuatro veces. La muerte de un mosquito que les estaba arrancado el brazo en vez de picarles. Lo mismo que ocurrió en aquel caso de hace siete años de laMafia del que había estado investigando Jane. «Nada espectacular o interesante», pensaba. «Una pérdida de tiempo».

El viaje le hacía recordar un pasado lejano que le generaba una sensación de malestar, y por eso no conseguía disfrutar de aquel vuelo en avión.

Una azafata pasó con su carrito lleno de comida y bebida:

  • –¿Quiere algo para comer?–le preguntó la amable azafata mientras enseñaba los dientes de su forzada sonrisa aprendida durante sus cuatro o cinco años de experiencia laboral–¿O prefiere algo para beber?–dijo cuando se dio cuenta de que Jane estaba mirando la botella de whisky.

  • Esta vez Jane respondió con amabilidad, probablemente porque la idea de no querer el whisky la había reconfortado y había sido sincera con ella misma. Quién sabe si volvería a cambiar luego de opinión; al fin y al cabo, todavía eran las diez de la mañana.

Fragmento #3

Abrió la puerta con la vieja llave que tenía guardada. La puerta chirrió como el fugaz grito de un pasado borroso y esa puerta abierta mostró el vacío de un recuerdo lleno de sueños. Entonces Jane olvidó el asesinato de Anna Renina, la llamada misteriosa y el teléfono móvil del hombre desconocido que llevaba en el bolsillo derecho de su chaqueta. No recordaba el motivo por el que se encontraba paseándose después de tantos años por los pasillos vacíos y llenos de agujeros de aquella casa que había sido anteriormente su hogar. 

Le recordaba al sonido de una familia pasada, la borrosa imagen de un padre y una madre. Una infancia que hacía muchos años que había dejado en el desván de sus recuerdos. Algo de aquella casa se encontraba vivo, por algún motivo, y no la dejaba en paz. 





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Gisela Vaquero

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Un thriller psicológico con el que sensibilizar acerca del sufrimiento de la mujer ante la violencia machista

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