Este texto es un fragmento de

Strangers

Ashley Sedano

Bésame. Y me cuesta reaccionar, pero Drake no me da tiempo a retroceder y se acerca a mis labios prácticamente pegándose contra estos. No sé lo que ocurrirá ahí abajo ni cuánto durará, pero lo que sí sé es que pase lo que pase, quiero subirme a ese avión sabiendo lo que se siente al besar a alguien a quien realmente quieres, y ahora que sé que es recíproco, creo que no me lo podrás negar. Le miro desafiante, sabiendo y muy a mi pesar que mis ojos están a punto de volver a llorar, pero antes de darle una respuesta, decido atacar una última vez. ¿Nunca te cansas de ese tono desafiante y provocador Adams?.

Jamás. Hace con los labios muy cerca de mí y dejo que su respuesta me haga sentir algo dentro del pecho que ya he sentido antes. Sabe a nostalgia, pero no es desagradable, sino más bien como cuando te cruzas con una vieja foto que no recordabas haber tomada en la que aparece alguien a quien a veces olvidas, la cual te verifica que eso fue real, que un día tiempo atrás esa sensación que me hincha el pecho estuvo ahí de verdad, y es entonces cuando Drake me enseña sus dientes de un modo desafiante y la respiración se me acelera; me besaría y lo sé, pero cuando me mira y yo le devuelvo el gesto, él responde haciendo un ‘bésame’ con los labios, sin embargo más que una petición es un reto, Drake me reta y de nuevo ese lado tan mío que tanto me esfuerzo por sofocar sale de mis entrañas en forma de impulso y termino besándole como si su boca fuese el único pedazo de tierra en un mundo que se rige las mareas. 

Tarda segundos en reaccionar y me rio contra él, notando la sorpresa en su rostro y en su tacto, pero como si algo en él se activará, de repente vuelve a llevar su mano a mi nuca y esta vez lo hace; me acerca a él y me besa, y me besa con un deleite y un tempo del que sé que podría volverme adicta, obsesa, un besar que me sería suficiente para llenar una vida entera, o más bien, un besar capaz de hacer que el tiempo que pasamos así adopten la forma de una entera vida. 

Y ahora es cuando te digo que nada de esto es verdad, y que no hay ninguna guerra en ninguna parte. - cruje sus dedos haciéndolos sonar y yo tomo aire. La situación podría adoptar un matiz violento e incómodo, pero no nos lo permitimos, es más, no sería real si así fuese. Drake está satisfecho y no solo porque me lo haya dicho sino porque su expresión le traiciona y yo bueno, me aferro a esa pequeña probabilidad que hay de que algo de esto salga bien y esta no sea la última vez que me pida un beso y yo tenga que dárselo.

Muy gracioso…Hago con decepción y ahogo un quejido al rotar el cuello hacia lado y lado, intentando eliminar esa tensión permanente y dolorosa que me invade cuando no estoy conforme con lo que ocurre, o con lo que siento.- Ha sabido a beso de despedida, pero teniendo en cuenta tus palabras, creo que cogeré ese avión, les pateare el culo a esos hijos de puta y volveré aquí para volver a besarte unas mil veces más, ¿te parece bien?.- le miro de reojo y me río sin poder evitarlo. Sus hoyuelos parecen y sin saber muy bien qué es lo que me lleva a hacerlo, le abrazo de lado, apoyando mi cabeza sobre su hombro y dejando que me rodee con su brazo y me apreté contra él. - en serio, ¿te parece bien o no? 

Solo si me prometes que lo harás de verdad, que volverás. - el tensar de su garganta al tragar me atormenta durante largo rato hasta que me estremezco y escondo la cara en su pecho, oliendo por última vez ese aroma tan suyo que muchas noches me despierta y me hace desear no volver a dormirme jamás.- sabes que no puedo porque probablemente nada de lo que he aprendido en la academia se acerca a lo que es vivir una guerra de verdad, pero sabes que por muy egoísta que suene, debo ir, y tú debes dejarme marchar.

Otra vez. Susurro sintiendo una aguda punzada de dolor en el pecho y estremeciéndome por ello. Drake acaricia mi pelo y juega con él mientras mira al bosque, perdiéndose en él por completo. 

Si vuelvo, será la última. Tras varios minutos callado me incorpora y acuna mi rostro con sus manos y clava sus ojos en los míos.- no te puedo prometer que volveré, pero si lo hago, te prometo que será para no volver a dejarte nunca, por muy pesada que puedas llegar a ser y lo mucho que puedas llegar a llorar cuando me veas bajar del avión.- me río entre alguna que otra lágrima y él me vuelve a besar y esta vez soy yo la que se sorprende.- no puedes hacer esto cada vez que te apetezca, no está bien.

Está bien en la medida en la que tú estás de acuerdo con que lo haga. Cualquier otra me hubiese girado la cara, pero ti sigues mirándome a los ojos incluso cuando te acabo de robar un beso, así que ni yo soy tan malo ni tu tan buena. Se toca el pelo y se enciende otro cigarrillo, pero antes de empezar a fumar mira su reloj y luego al frente. Por su expresión percibo que debe irse, y con todo el pesar del que dispongo me pongo de pie y le levanto cogiéndolo de la mano. 

No hagamos esto más dolorosa de lo que ya es, ¿vale? 

Hecho. Y el humo sale de sus labios una última vez antes de mirarme a los ojos, momento que aprovecho para hacer lo mismo y grabar en mi como de verdes, profundos y bonitos son, al igual que con sus facciones, su nariz, sus lunares y la cicatriz que el pelo le esconde en la alto de la frente. Le admiro sabiendo que, por mucho miedo que me de aceptarlo, quizás no vuelva a verle sonreír jamás. Suelta el humo de nuevo y yo hago lo mismo con el aire de mis pulmones, para luego acercarme a él y abrazarlo con fuerza, apretándole contra mí y dejando que él haga lo mismo conmigo. 

Hasta la próxima Drake Adams. Ten mucho cuidado, y por favor. Y ahogando un sollozo le agarro la cara y me acerco a él. No olvides nunca que voy a estar esperándote, tardes ocho meses u ocho años, voy a estar aquí mismo esperando a que la peor influencia del mundo vestida de verde militar vuelva, me encienda un cigarrillo y se siente a mi lado durante lo que bien podría ser lo que dure una vida. - sus ojos lloran sin cesar e intenta bajar la cabeza, pero se lo impido. - Te quiero. –. suplico con la voz queda y Drake tiembla bajo mi tacto. 

No lo olvidaré jamás. Te quiero mucho Holty, nos vemos. Y con un último abrazo se despide, alejándose de mí y de los árboles y todo lo que conforma este bosque, dejándome sola cargando con el peso de la nostalgia, el rencor, el odio, el dolor y los remordimientos, pero por encima de todo esto, lo que me tumba es ver lo que hay escrito en el banco de granito. 

‘aquí yace eternamente un pedacito de lo que fue la historia de amor más efímera y bella del mundo. 
Pd: si regreso es para romper el mito de que las segundas partes nunca fueron buenas. 
D’ 



Apoya este libro

¡No te vayas!

Necesitamos 1.762€ más para conseguir que el libro de Ashley Sedano se publique.

Ashley Sedano

Strangers

Un cóctel narrativo donde encontrarás acción, misterio, amor y mentiras. Una ficción que se inspira en la historia personal de su autora.

Para ser mecenas de este libro...
Al continuar, aceptas las condiciones y confirmas que has leído nuestra Política de privacidad, incluido el uso de cookies