Este texto es un fragmento de

Senderismo: del cole a la montaña

Roberto Lobo y Hugo Ortega

Introducción


Consideramos que la escuela sigue estando encerrada en las cuatro paredes del aula, aunque las salidas y las excursiones son algo normal donde se presentan ciertas dificultades y una gran carga de responsabilidad, por lo que suelen reducirse a entornos más o menos controlados con actividades muy dirigidas, como una visita a una fábrica o un museo, en busca de una experiencia concreta sobre un área de conocimiento. Nuestra propuesta trata de sacar la escuela a un medio con más incertidumbre aparente y donde el conocimiento pueda tratarse de una forma global y no compartimentada, más vivencial y participativa.

Justificación

La actividad física genera gran motivación en el alumnado. Nosotros como maestros de Educación física tenemos que saber canalizar ese potencial para provocar en el alumno un aprendizaje significativo y un desarrollo integro. A su vez, el Medio Natural tiene gran atractivo para los alumnos, debido a que propicia el descubrimiento del mundo que nos rodea y la aventura en un marco diferente y sorprendente.

Para que el alumno interiorice los contenidos de Educación física, tanto a nivel motriz como a nivel sociológico, debemos fomentar las experiencias en lugares y medios atractivos. No existe mayor interiorización que la que se consigue a base de vivencias; utilizando de una manera práctica los conocimientos tratados en el aula. La interdisciplinariedad que nos ofrece las actividades en la naturaleza es una herramienta que como docentes debemos ser capaces de utilizar. Cualquier área y cualquier contenido de Educación Primaria, puede ser alcanzado en el Medio Natural. Hacer de este medio el “aula” donde los niños puedan entender conceptos matemáticos, lingüísticos, de expresión artística...incluso la utilización de otras lenguas, es uno de los objetivos que proponemos.





Si partimos de la realidad social, acercar los alumnos a la naturaleza, debe ser otro de los principales objetivos para conocer el entorno. Además, considerando las posibilidades y oportunidades que ésta nos presenta, se consigue desarrollar en el niño una base de conocimiento sobre cómo es el lugar donde vive. La elección del senderismo como la actividad para desarrollar el currículo oficial, ha sido debida a un profundo análisis sobrelas posibilidades que se pueden trabajar en dicha actividad. Disfrutar del aprendizaje es la base de las experiencias, y la interiorización de esas experiencias es la base del desarrollo integral del niño.




Cualquier tipo de actividad entra dentro de las posibilidades del senderismo porque es la actividad más básica para relacionarnos con el Medio Natural, sus recursos educativos y las diversas actividades que se pueden realizar. Es un campo para la experimentación en sí; por el uso del cuerpo, por la relación entre iguales y por el medio en el que se va a desarrollar. El enfoque global y transversal de la educación como un todo, nos puede ayudar para que el niño aprenda a ser persona, respetando las libertades y entendiendo tanto sus propios límites, como los de sus compañeros.

Cuaderno de Ruta
Los gigantes verdes

Cuando el hombre era apenas uno más de los seres del universo, cuando vivía de acá para allá y las montañas eran moradas de seres misteriosos y salvajes, los chamanes leyeron en las tripas de una oveja que algún día tendrían que seguir el río, serpentear el cañón y encontrar el reino verde con sus gigantes.

Una de esas tribus de las llanuras recibió de manos de su hechicero el augurio de la misión, donde lobos como leones de grandes y osos con la estatura de más de dos hombres los acecharían. Los tres cazadores más preparados, entre ellos el jefe, partieron en busca de su destino. Caminaron durante tres días con sus lanzas y cuchillos, algo de comida y amuletos bendecidos por el druida. Se adentraron por un terreno cada vez más ondulado, más escabroso siguiendo el río. Las noches eran un infierno de sonidos y chirridos entre el silbido del viento. Por fin, el cuarto día, el río ya muy disminuido y cristalino se escondía en una pequeña cueva. Hicieron unas antorchas y lo siguieron pensando, que al otro lado de la montaña, encontrarían el paraíso de la predicción del hechicero. Con los pies metidos en el agua, la cueva tenía colmillos que colgaban del techo y que surgían del suelo, las sombras parecían fantasmas con lanzas, un rugido de fondo encogía sus corazones. Los tres juntos, aterrados, avanzaban intentando no hacer ruido, no tocar nada, hasta que las gotas que caían del techo terminaron por apagar sus antorchas. Desorientados siguieron avanzando en busca de la salida, ya no había agua a sus pies, pero cuanto más avanzaban el fuerte rugido se les acercaba, hasta que uno de ellos sintió que el suelo había desaparecido bajo sus pies y cayó al vacío, agarrándose al jefe, al que arrastró, el tercero desequilibrado por sus compañeros, resbaló y se precipitó también; no se volvió a saber nada de los tres exploradores.

Dos lunas después, con la primavera muy avanzada, el hechicero volvió a insistir. La hierba amarilleaba y el verano iba a ser polvoriento y duro. De nuevo, un grupo de exploradores se ponía en marcha, pero pocos días después volvían derrotados por el miedo y la sombra de sus compañeros desaparecidos. Siguieron el río y ni siquiera se atrevieron a internarse en la cueva. Pasaron la noche agazapados, esperando que el rugido de la gruta los aplastase, sentían a las bestias acechándolos, observados por miles de ojos.



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Roberto Lobo y Hugo Ortega

Senderismo: del cole a la montaña

Un manual para que los maestros hagan de la naturaleza un aula de aprendizaje.

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