
El Puerto de Santa María. Año 2000
Hace veintidós años nos encontramos.
Me miraste, te miré, y surgió la chispa entre los dos.
La despedida fue dura, pero el amor no entiende de kilómetros, ni de cultura, ni de idioma...
Un año después nos reencontramos.
Tú, yo y el mar.
La fotografía y tus palabras hablan por si solas.
Amor sin tapujos.
Saludos Insurgentes