Aparadoras



Aparadoras

Este libro ha sido publicado tras completar una campaña de crowdfunding.

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SOBRE EL LIBRO


¡PRIMER OBJETIVO CONSEGUIDO! 


¿Quiénes son las mujeres que fabrican tus zapatos? Según datos del INE, un tercio de los puestos de trabajo de la industria del calzado los ocupan mujeres; en la práctica, ese dato es mucho mayor. La cultura empresarial basada en la economía sumergida está totalmente normalizada para un 90% de la población de Elche, una de las principales ciudades productoras de calzado en España. En la producción de calzado española no hay un par de zapatos en el que no intervenga una mujer. Muchas son aparadoras; otras son envasadoras, dan cola...

Las condiciones en las que muchas aparadoras trabajan durante años -algunas empezaron a trabajar incluso antes de la edad legal para hacerlo- acarrean consecuencias en su salud física y mental. Según un estudio de la Universidad de Alicante, el 67% de las aparadoras sufren dolor de huesos, columna y articulaciones; el 20% padece trastornos psicológicos tales como depresión y ansiedad.

Foto: Pablo Miranzo

Las trabajadoras del calzado de la provincia de Alicante, tomando como ejemplo a las kellys de Benidorm, han comenzado a organizarse para reivindicar su papel en la historia del desarrollo económico de la provincia desde finales de los años 50, luchar por unas condiciones dignas y demandar el reconocimiento del trabajo realizado durante toda su vida, en muchas ocasiones bajo economía sumergida.

Las aparadoras han sido el eslabón más débil y explotado de la máquina industrial del calzado que ha hecho a la ciudad ilicitana famosa nacional e internacionalmente. Serán el hilo conductor de este libro, y a través de sus testimonios en primera persona realizaremos un repaso a la historia del calzado en Elche. Ocultas en jornadas maratonianas en sus casas o en talleres, muchas veces sin contratos ni Seguridad Social, realizan un trabajo poco reconocido económica y socialmente, y son silenciadas por la economía sumergida existente en la ciudad. Generaciones de mujeres -abuelas, madres, hijas- se han visto abocadas a un trabajo siempre considerado en su entorno como una "ayuda" a la economía familiar.

Foto: Pablo Miranzo

Pero no van a ser las únicas -sí las más numerosas- que cuenten su historia en Aparadoras; hay más mujeres en condiciones más o menos precarias en la cadena que comienza en el cortado del material y finaliza en las zapaterías de todas partes del mundo: ribeteadoras, forradoras, encoladoras, envasadoras...

Muchas de esas mujeres han abandonado su profesión en busca de mayor estabilidad, incluso para reciclarse trabajando en colectivos también históricamente precarios como las trabajadoras de la limpieza. Otras se han inspirado en las kellys para fundar la Asociación de Aparadoras y Trabajadoras del Calzado de Elche, con la intención de reivindicar unas condiciones laborales dignas.

El objetivo de este proyecto es visibilizar a través de sus historias las condiciones y consecuencias de la precariedad a la que se han visto expuestas, y recoger sus reivindicaciones para mejorar una de las profesiones que más mujeres ha empleado en la ciudad.

Foto: Pablo Miranzo


Sobre los autores


Beatriz Lara Pascual y Gloria Molero Galvañ

BEATRIZ LARA PASCUAL (ELCHE, 1992)

Hija, nieta y sobrina de aparadoras, creció junto a la máquina de aparar que su madre tenía en casa, entre olor a cemen (cola para aparado) y el sonido de la Singer traqueteando día y noche, en competición con la de la vecina. No era más que una mañaca cuando a veces ayudaba a su madre cortando hilos o poniendo cola, y disfrutaba acompañándola al portal cuando el encargado traía más faena o la paga de la semana en un sobre marrón, pero nunca quiso aprender a aparar.

Buscando no continuar la saga familiar, estudió Grado en Periodismo en la Universidad Miguel Hernández de Elche y en 2014 se mudó a Madrid en busca de un futuro lejos de la economía sumergida, la precariedad y el desempleo juvenil que afecta a gran parte de sus coetáneos en la provincia de Alicante. Desde entonces ha pasado por empresas de telemarketing, agencias de publicidad y medios de comunicación, hasta aterrizar a principios de 2018 en Libros.com.

Ahora, busca realizar un homenaje a las mujeres de su familia que han vivido parte de sus vidas pegadas a una máquina de aparar, reconciliarse con sus historias y reconocer las de otras mujeres que han contribuido al desarrollo de su ciudad de origen.




GLORIA MOLERO GALVAÑ (ELCHE, 1995)

Nacida en una familia de trabajadores del calzado, su patio de juego de los viernes al mediodía era la fábrica en la que trabajaban sus padres. La entrada donde almacenaban las pilas de cajas de zapatos se convertía en su cancha de baloncesto, y sus columpios eran las cintas transportadoras de plantillas sin acabar. Su primera paga fue el euro que le regalaba el jefe de la fábrica cuando se portaba bien: se conformaba con que se entretuviera haciendo fuertes con cajas vacías para que estuviera entretenida un rato.

Tras años garabateando poesías a lápiz en las mesas del colegio, en las cuales rimaba ‘corazón’ con ‘melón’, descubrió su pasión por las letras. Abandonando su (atroz) carrera como poetisa, empezó el Grado en Periodismo el otoño del año 2013 y, tras su graduación en 2017, se mudó a Madrid a especializarse mediante un máster de investigación y periodismo social en la Universidad Rey Juan Carlos.

Con este proyecto quiere honrar a las mujeres trabajadoras del calzado, entre ellas su madre, que la han cuidado y sido parte de su familia, sin necesidad de tener lazos de sangre, durante toda su vida.