Cuando las sirenas no eran las nuestras

Este libro ha sido publicado tras completar una campaña de crowdfunding.

Mecenas, colaboradores y toda una comunidad de incondicionales dieron su apoyo a este proyecto para que ahora puedas tenerlo en tus manos.

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SOBRE EL LIBRO


¡Ampliamos la campaña!

Debido al éxito cosechado, ampliamos el objetivo de la campaña a 9.000€ para poder dedicar más recursos a la edición del libro y ampliar la tirada.

Con el primer objetivo alcanzado, el libro ya está garantizado y los mecenas lo recibiréis en casa pase lo que pase.


Cae la noche y la pluma rasga el papel con imprecisión. El telefonista no para de recibir llamadas. Ha caído una bomba. No, una no. Al menos, son tres avisos ya. Mientras el sudor recorre su frente, la mano temblorosa es incapaz de gobernar la pluma para dejar constancia de todo. «Hay que avisar al parque primero, esto es un desastre», piensa. Y otra llamada.

Es la madrugada del 30 de agosto de 1936 y el ejército sublevado está haciendo llover la muerte sobre Madrid. No sería la última noche de horror y bombardeos en la capital española. Como centellas, coches de bomberos salen a múltiples avisos. La ciudad arde y las víctimas necesitan el socorro de un cuerpo de profesionales de la vida.

A partir de esa noche las sirenas de los bomberos sonarían diferente. Cuando las sirenas no eran las suyas, no se escuchaba otra cosa que el preludio de la muerte.



Aquellas bombas y aquellos servicios han llegado a nosotros gracias a los registros manuscritos que dan testimonio de las decenas de bombas que arrasaron Madrid durante la Guerra Civil. Esos documentos han terminado en manos de Juan Redondo, un veterano bombero con toda una vida dedicada a ayudar a la gente.

Después de años de investigación, de bucear en archivos olvidados, Juan ha reconstruido la historia de los bomberos de Madrid durante la Guerra Civil y ha decidido convertirla en un libro. Un profesional con 35 años de servicio a sus espaldas dedicado en cuerpo y alma a contar la historia de sus compañeros, una historia apasionante de personas que lo dieron todo por dignificar su profesión en tiempos enemigos del honor y la vida.



RECOMPENSA ESPECIAL

Cuaderno con los registros de las actuaciones de los bomberos, acompañados de los mapas con los lugares de Madrid donde cayeron las bombas durante la Guerra Civil.






Sobre el autor


Juan Redondo

Juan Redondo (Úbeda, Jaén, 1954) ha vestido el uniforme de bombero durante 35 años. Dentro del cuerpo ha conseguido todos los éxitos profesionales: jefe del parque primero de Santa Engracia, jefe del departamento de extinción de incendios... Pasear con él por un parque de bomberos es asistir a un reguero de saludos, abrazos y buenas palabras.

Hoy, jubilado, dedica su tiempo a devolver una deuda personal y profesional al cuerpo de bomberos. Según cuenta, este libro es lo menos que puede hacer por una forma de vida que se lo ha dado todo. Verle hablar de los bomberos es fascinante. La vocación, el servicio. Juan es, por razones evidentes, la persona indicada para llevar a cabo este proyecto.

Su relación con esta historia empieza cuando encontró una lápida con nueve nombres, fechada en una época muy concreta: la Guerra Civil. Aquello centró toda su atención y decidió tirar del hilo. Investigó en archivos nacionales y en archivos de bomberos que llevaban décadas cerrados. Allí aparecieron escritos y notas internas con todo tipo de historias de bomberos durante la Guerra Civil.

Pista tras pista, el rastro le llevó al cementerio de Aravaca. Allí los encontró. Los nueve nombres vilmente asesinados durante la guerra. Sus compañeros estaban allí y nadie lo sabía. Desperdigados en una lista de nombres tristemente larga. Ellos nueve fueron los primeros, pero hay muchos más. La promesa de Juan es dignificar su historia y poner alma y rostro a sus compañeros, víctimas de la guerra y servidores públicos hasta el último segundo de sus vidas.




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