Luis de Oteyza, el oficio de investigar
Este libro ha sido publicado tras completar una campaña de crowdfunding.

Mecenas, colaboradores y toda una comunidad de incondicionales dieron su apoyo a este proyecto para que ahora tú, lector, puedas tenerlo en tus manos.

Ver campaña de crowdfunding

Colección Investigación


¿Has encontrado alguna errata en este libro?

¡No somos perfectos!
Es posible que hayamos pasado por alto alguna errata en el texto.

Lector, si has encontrado algún error, ayúdanos y lo corregiremos.
Definición de errata
¡Muchas gracias!
Revisaremos tu correción y aplicaremos los cambios necesarios.
Tu email
Página (en papel)
Transcribe el original
Sugiere una corrección


Luis de Oteyza, el oficio de investigar

Colección Investigación



Colaboradores de este libro

Corrección
Juan Francisco Gordo
Corrección
José Antonio Ríos Cabrera
Corrección
Juan Fernández Rivero

Sobre el libro


El libro Luis de Oteyza, el oficio de investigar recupera a un maestro del Periodismo de Investigación que marcó un tiempo y un ritmo en el periodismo español. Fue director del diario La Libertad, viajó hasta territorio enemigo para entrevistar al lider rifeño Abdelkrim y para saber cómo y por qué murieron más de 8.000 soldados españoles en Annual (1921).

Luis de Oteyza, junto a Manuel Chaves Nogales, es uno dos de los mejores periodistas y escritores del siglo XX. Oteyza, además, fue un aventurero, político y diplomático. Luis de Oteyza es nuestro Ryszard Kapuściński.


* El vídeo de esta campaña de crowdfunding es obra de Alfonso Palazón Meseguer (Al escuchar el viento)

 

Lee un adelanto del libro


El maestro Luis de Oteyza no es un hombre, un periodista de ayer, es un personaje del presente y está más vivo que nunca. Sus denuncias, sus trabajos, sus reportajes de investigación, su compromiso y su actitud política —militante radical y antimonárquico—, son de un hombre de hoy.
 
Si el periodista, director, político, intelectual, embajador, poeta, novelista, aventurero Luis de Oteyza estuviera vivo veríamos su firma desde Venezuela, en tierras africanas o asiáticas como enviado especial. Estaría cubriendo los últimos acontecimientos o movimientos del Estado Islámico, denunciando las irregularidades o falta de libertad de expresión que sufre el país sudamericano. O habría puesto camino a Egipto navegando por las aguas del Canal de Suez, el Mar Rojo, el Océano Índico, Filipinas y China hasta llegar al país de los cerezos, como narra en su libro de viajes De España al Japón(1927).Y, por último, se encontraría con Antoine Sant-Exupery, autor de El Principito, en Cabo-Juny tras culminar su viaje Al Senegal en avión (1928).
 
Y muy posiblemente, a su vuelta de esas andanzas periodísticas, donde denuncia el colonialismo imperante en todas aquellas tierras, estaría cubriendo las manifestaciones en la puerta del Sol y levantando algún caso de corrupción de los políticos de aquella época.
 
No hay que olvidar que él fue el único periodista español que en 1922 fue capaz de atravesar las líneas enemigas y llegar hasta Axdir, cerca de Alhucemas, donde tenía montado su campamento Mohamed Abdelkrim El Jattabi,  jefe de los rebeldes rifeños.

[Lee el capítulo completo]



Sobre el autor


Antonio Rubio es periodista. Ha pasado por las redacciones de El Periódico de Cataluña, Interviú, Cambio 16 y El Mundo, donde ha sido subdirector. Ahora es director del Máster en Periodismo de Investigación, Datos y Visualización de la Universidad Rey Juan Carlos y, también, director del Máster en Periodismo de Unidad Editorial. Sus revelaciones periodísticas se han convertido en notitias in criminis: GAL, Fondos Reservados, Luis Roldán, escuchas y papeles del CESID, Caso Zabalza, ETA, Francisco Paesa, 11-M, Gil y el saqueo de Marbella, padre Ellacuría, Operación Sofía, Teodoro Obiang, Monzer Al Kassar, entre otras. Sus investigaciones provocaron también la dimisión del general Emilio Alonso Manglano y Alberto Sainz, directores del CESID (1994) y CNI (2009). 



Por qué hay que apoyar este libro


«Este libro es un homenaje y reconocimiento a todos aquellos periodistas que se han enfrentado y enfrentan al poder económico, judicial y político y luchan porque la información sea intencional y sirva para cambiar algo, como decía el maestro Ryszard Kapuściński

— Antonio Rubio