🌌 Cuenta la historia de un viajero que tiene una experiencia espiritual que le lleva a reflexionar sobre su identidad.

«El pueblo de sus abuelos»

Juan Carlos González Guerrero
297 palabras
2 minutos
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Tenía un empleo moderno y un sueldo muy por encima de la media. Con 35 años ya conocía más de medio mundo. Hay gente que adapta la forma de su sillón a la de su trasero. Él lo hacía con los asientos de avión. No le faltaban aventuras o curiosidades que contar cada vez que quedaba con alguien a tomar algo. Era un chimpancé al que sus amigos tiraban cacahuetes en forma de preguntas y ruegos: cuéntanos más. Conocer el mundo a través de los ojos de otro es hacerlo a través de las leyendas.

Corría el mes de junio. Estaba en el aeropuerto, a punto de embarcar rumbo a Argentina para volver a disfrutar de la Patagonia, cuando recibió la llamada de su madre. Su abuela, la que siempre lo esperaba los viernes por la tarde cuando llegaba al pueblo con una bandeja de magdalenas recién hechas, había sufrido un ictus y estaba grave. Ya no iba tan a menudo a verla, no tenía tiempo. Y ya no habría mucho más tiempo por delante para poder hacerlo porque el médico les había comunicado que el peor desenlace se esperaba en no más de 48 horas.

Se marchó al pueblo sin dudarlo. Visitó a su abuela por última vez. Apenas pudo dormir en toda la noche. Cuando estaba a punto de amanecer se marchó a deambular por los caminos rodeados de vides y olivos. Recordó las labores en el campo de sus abuelos y cómo él jugaba a su alrededor. Esa visión le hizo sentir vacío, pues había llenado toda su vida de experiencias remotas y efímeras, mientras se había ido separando de sus raíces. En ese momento entendió que debía volver a pasar más tiempo en el lugar donde más feliz había sido: el pueblo de sus abuelos.
Publicado por
Juan Carlos González Guerrero
Soy periodista y siempre lo seré aunque ya no me dedique al periodismo. Licenciado en…
Miembro desde hace 1 año.
4 historias publicadas.

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Roberto Pérez
22 jul, 17:11 h
¡Felicidades, Juan Carlos! Me ha encantado la historia, huele a tierra y a plantas :)
Víctor Hernández
28 jul, 12:44 h
siii
Guillermo Escribano
22 jul, 17:15 h
¡Enhorabuena, Juan Carlos! ¡GRACIAS por compartir tu relato! Me ha gustado mucho, sigue así ✍️
Eugenio A. García de Paredes Pérez
22 jul, 19:26 h
Gran historia. Mi más sincera felicitación!!
B.tellezrobledo
23 jul, 10:21 h
¡Qué maravilla, Juan Carlos! Enhorabuena
Víctor Hernández
28 jul, 12:43 h
Qué chulo!